El mito del Santo Grial

El mito del Santo Grial

De acuerdo con las tradiciones más antiguas, el Santo Grial, era nada más y nada menos que la copa en la que Jesucristo bebió por última vez vino al lado de sus discípulos. Tanto la literatura anglosajona como la castellana, han creado novelas acerca de su búsqueda, pues se piensa que este cáliz tiene poderes sagrados.

No obstante, para algunos filósofos su búsqueda no implica necesariamente hallar un objeto físico, sino que significaría encontrar un estado de paz interior en la cual el ser humano es capaz de comunicarse con el creador.

Como ya dijimos en el primer párrafo, son muchos los relatos en los que se cuentan los procesos y acontecimientos que se realizaron para buscar el Santo Grial. Sin embargo, son muy pocos los que se alejan de un estilo clásico.

Uno de los más famosos es el que involucra al legendario Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda. El monarca inglés le encarga a Lancelot y a Galahad que llevaran la copa al castillo, ya que el mago Merlín le había informado que ésta se encontraba escondida en alguna región inhóspita de la Gran Bretaña.

También le contó que este utensilio había pertenecido a un soberano que había sido herido en batalla y que la única forma de encontrarlo era enviando a personas cuyo corazón no estuviera corrompido ni por la ira, ni menos por la envidia.

Lancelot, uno de los más fieles vasallos, estuvo a punto de hallarlo, de no haber sido porque sus sentimientos hacia Ginebra lo tradicionaron. Para aquellos que no lo sepan, este era el nombre de la esposa del rey Arturo.

Otro de los caballeros, de nombre Parsifal pudo ver claramente al Santo Grial, sin embargo, al no saber que ésta era la pieza que estaba buscando, la dejó y prosiguió su búsqueda.

Solamente Galahad (quien curiosamente era hijo de Lancelot) fue lo suficientemente puro y casto como para comprender su significado. El acontecimiento ocurrió en una tierra lejana conocida sólo bajo el nombre de Sarras. Los pregoneros dicen que fue tanta la emoción del muchacho al hallar la copa milagrosa que minutos después falleció de un ataque al corazón, provocado por el inmenso júbilo que sintió.

Desde un punto de vista más religioso, nos encontramos con que Lucifer (todavía en su época de Arcángel) llevaba sobre su testa una corona de oro, en la cual se situaba en el frente, una enorme esmeralda.

Poco después, éste se reveló contra Dios y fue condenado a vivir en los infiernos. Durante el descenso, se desprendió la Esmeralda de la corona cayendo sobre la tierra convirtiéndose en el Santo Grial.

En otros escenarios, la copa ha representado mitos y leyendas, en los que se ven envueltos conceptos de riqueza o pobreza. En el caso de la primera, el cáliz está confeccionado en oro y adornado con las más finas joyas. Es tanto el brillo que se desprende de esa pieza que quienes logran observarlo, inmediatamente quedan ciegos, debido a la luz que emana de su interior.

Ahora bien, si nos adherimos a la segunda interpretación, notaremos que la copa ha sido elaborada de madera (recordemos que Jesús era un humilde carpintero). Con eso se nos quiere dar a entender que sólo aquellas almas mansas son las que podrán estar en comunión con la divinidad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *